El sector inmobiliario en España está en un momento de recuperación. Un síntoma claro de ello es el boom que ha vuelto a registrarse en el campo de las inmobilairias en las grandes ciudades. Durante los últimos meses se han empezando a abrir a buen ritmo este tipo de negocios, lo que por otra parte no deja de ser sorprendente después de los años que acabamos de atravesar.

En el mercado inmobiliario, las franquicias tienen una clara ventaja, ya que son capaces de desarrollar una política de operaciones compartidas que favorece la colaboración de las oficinas para aportar el mejor producto al comprador. A todos estos valores, se les unen muchos más, como un gran volumen de la oferta, los servicios complementarios, la implatación de modelos de negocio novedosos, etc.

La intención de compra está en plena efervescencia. Las oficinas vuelven a recibir multitud de llamadas y visitas diarias de personas interesadas. Uno de los mayores desafíos ha sido la transformación que ha experimentado la demanda. Los compradores comienzan a ser conscientes de su nueva situación, que no es la misma que la de los años más duros de la crisis. El oportunista ha quedado fuera de juego. El propietario del mañana tiene claro lo que busca, no da el visto bueno hasta que no revisa todo y exige ser tratado con diligencia.

En todos los casos se busca que los precios estén ajustados al mercado actual y que exista un claro retorno de la inversión.

Las agencias inmobiliarias contribuyen al impulso laboral que tanto necesita el país. El profesional aparece como la pieza central del puzzle actual de la compraventa. Ahora es el momento idóneo para empezar una carrera dentro del sector inmobiliario.

Para alcanzar la excelencia en la profesión, el agente deberá tener una gran disposición a formarse en todas las materias, dado que cada vez los clientes exigirán una mayor profesionalidad. Para ello, son vitales la seriedad profesional y la voluntad de satisfacer las necesidades del cliente, así como un espíritu emprendedor, autodisciplina, autoconfianza y ambición. Solo conociendo al detalle el sector en el que se opera se lograrán superar con creces todas las expectativas.