Pros de invertir en el ladrillo

Una vez que la depreciación de los pisos ha tocado fondo, es buen momento para comprar, sobre todo en los barrios ‘prime’ y en la costa.

Se hundió, se estigmatizó y eternizó su depresión en una resaca bíblica. Pero ha vuelto. El mercado de la vivienda está pasando de ser el patito feo de la economía a una suerte de hijo pródigo, a medida que se va extirpando los números rojos. El ladrillo muestra síntomas de que ha tocado suelo y tiende a la estabilidad. E incluso se recupera en algunas zonas del país. Por eso, los inmuebles residenciales vuelven a emerger como inversión de gran atractivo. ¿Es buen momento para comprar vivienda? Para cada vez más inversores la respuesta es sí. Desde CasaToc te presentamos algunas ventajas de invertir en el ladrillo:

 

– Buenos precios: El importante ajuste de los precios, superior al 30% de media y que alcanza en algunos enclaves el 60%, representa para todos los expertos el gran motivo para comprar.
– Oferta muy amplia: El gran escaparate de viviendas en venta es otro factor a tener muy en cuenta.
– Cambio de ciclo económico: El esperado cambio de tendencia económica: el ciclo se está dando la vuelta y adquirir casa hoy es hacerlo en el punto de precios más bajo de la crisis, por lo que se partiría de un punto de la máxima revalorización.
– Poder de negociación: El comprador aún tiene la sartén por el mango en las negociaciones, lo que le permite obtener rebajas. Pero esta baza comienza a difuminarse con la sensación de que los precios han tocado fondo.
– Más crédito y más asequible: La banca parece querer volver a abrir el grifo del crédito, según las últimas campañas comerciales y publicitarias.
– Rentabilidad vía alquiler: La rentabilidad de la vivienda a través del alquiler atrae desde hace meses a compradores inversores. Según el Banco de España, este negocio ofrece un beneficio bruto anual del 4,7% y subiendo.
– Gangas en la banca: El escaparate de casas de los bancos se ha convertido, con rebajas de hasta el 70%, en uno de los más interesantes.
– Más barato que alquilar: Sale más barato comprar que alquilar, y muchos inquilinos lo saben. Por eso, te resultará muy fácil alquilar la vivienda.
– La entrada de fondos: Desde hace unos meses, el desembarco de fondos y de inversores institucionales en busca de ladrillo no cesa, lo que se ha plasmado en grandes operaciones. Para muchos es la mejor señal de que hay que comprar.
– La seguridad de la posesión: Una vivienda en propiedad supone una mayor tranquilidad para las familias, que siguen viendo la casa propia como un patrimonio de cara a la vejez.